Vicky Newmann
Paisajes Interrumpidos
De la exposición Paisajes Interrumpidos curada por Viviana Mejía.
La obra de Vicky Neumann se despliega como una oscilante colisión entre el gesto pictórico y la urgencia de un mundo en crisis. Sus lienzos, intervenidos con brochazos potentes, cortes, collages y bordados, son campos de tensión donde conviven la construcción y la destrucción, lo íntimo y lo colectivo, lo orgánico y lo político. La artista propone una pintura que no busca la armonía, sino que reconoce el caos como condición del presente.
Neumann trabaja a partir de capas —materiales, simbólicas, afectivas— que remiten a la selva tropical, al colapso ambiental, a la transformación radical de los territorios, y a las contradicciones que atraviesan lo humano. Sus piezas no solo invocan el paisaje como entorno natural, sino como espacio de disputa, como testigo de violencias extractivistas y como archivo viviente de memorias soterradas.
Estas obras nacen de una catástrofe ambiental, pero se ve arrastrada por un vórtice aún más oscuro: la minería, la pobreza estructural y el olvido. Su acercamiento se filtra en la pintura: capas de color y de historia, de ironía y de rabia. Sus imágenes se convierten en una especie de grito visual, exuberante y desbordado, donde cada trazo parece desear tanto la vida como la destrucción.
En este contexto, la pintura se vuelve también una forma de testimonio. Hay fragmentos de tela recosida, huellas de lo doméstico, gestos que no solo producen formas, sino que señalan vínculos, afectos, silencios. La artista reconfigura sus composiciones como si intentara hacer visible aquello que suele permanecer oculto en el ruido del presente: la persistencia de la vida, incluso entre escombros. Como en sus propias palabras: “por muy bajo que caigamos, casi siempre se puede hacer algo”.
Así, Vicky Neumann nos invita a detenernos, a observar las fisuras, los hilos que resisten, el trazo que denuncia y abraza al mismo tiempo. Su obra no es solo un acto estético, es también una postura ética frente al colapso: la pintura como espacio para imaginar, recordar y, quizás, recomenzar.



18 al 27 de Septiembre


