Laura Mora
Paisajes Interrumpidos
De la exposición Paisajes Interrumpidos curada por Viviana Mejía.
Interesada en la luz y el color como fenómenos físicos, Laura Mora propone un estudio de la fugacidad del tiempo a través de las variaciones cromáticas y las texturas. En este gesto, el color se convierte en un vehículo que recuerda la continua transformación de la experiencia individual y de la contemplación, y a la vez un registro que, aunque efímero, se colecciona en la memoria sensorial.
Su práctica se aproxima al ejercicio de archivar: recolectar y resignificar pequeños objetos que, al ser reunidos, configuran un relato íntimo. La colección no es aquí una acumulación neutra, sino una forma de construir memoria a partir de fragmentos cotidianos que revelan la fragilidad de lo vivido y la necesidad de encontrar origen en lo múltiple y disperso. Cada objeto, al ser resignificado, se convierte en un vestigio que proyecta no solo su materialidad, sino la huella del tiempo y la mirada que lo transforma en testigo.
En este proceso, la percepción se vuelve protagonista, pues el reflejo del sujeto mirándose a sí mismo extiende la obra hacia una experiencia de autorretrato: un retrato que no fija rasgos visibles, sino que muestra la imagen mental de quien observa. La autocontemplación, entendida como resultado de la construcción social y como fenómeno intangible, articula las tensiones entre lo efímero y lo permanente, entre la memoria y el olvido.
Así, la obra se sitúa en el cruce entre el archivo y la contemplación, donde la colección de objetos y colores no busca fijar un absoluto, sino trazar una cartografía sensible del origen: un origen pensado desde lo que se guarda, se reinterpreta y se resignifica en la experiencia humana.



18 al 27 de Septiembre


