Paisajes de Sanación
Curaduría:
Inés Elvira Morales @inescoachcultural
Artistas
Adriana Cuellar @adrianacuellarmayoral
Ana Elisa Fernández @anaelisafernandezart
Alejandra Guzmán @alejandraguzmanarte
Carolina Ospina @carolinaospina.pintura
María José Matamala @maria_jose_matamala_n
María José Sánchez @mariajosesanchezart
Mario Jaramillo @mariojaramillophoto
Paisajes de sanación invita a un recorrido sensorial donde el paisaje deja de ser representación para convertirse en experiencia energética y simbólica.
La exposición plantea un tránsito por territorios interiores y exteriores en los que el arte eleva la vibración del espectador, permitiéndole soltar y desbloquear su energía. Así, la percepción se transforma y la emoción se expande, ojalá, hacia un estado de consciencia más elevado.
A través de una propuesta inspirada en Los Andes, los paisajes no se limitan a reproducir escenarios naturales: se convierten en una activación de la consciencia de la que somos parte, por medio de instalaciones. Las montañas Andinas, no son solo montañas: son nacederos de ríos visibles y subterráneos, depósitos de capas de piedra acumuladas durante miles de años, verdaderas bibliotecas de historia mineral. En la superficie, el mineral enlaza con todos los ciclos de lo orgánico, desplegando un mundo de caos donde todo se revuelve en una mezcla perfectamente recetada. Allí la vida se reparte en todas sus instancias: desde los microorganismos presentes en la tierra hasta la diversidad de minerales que sostienen la trama vital.
De este entramado se alimentan los nutrientes que dan vida a los bosques, al árbol de la vida, a las montañas, al agua y las nubes. Todo está entrelazado en un ecosistema donde conviven y se sostienen los seres vivos: los picaflores que polinizan con su vibración, las libélulas que anuncian la pureza del agua, y, transitan de un territorio a otro, tejiendo continuidad en la cadena de existencia.
Arquetipos como el camino-montaña (viaje interior), el agua (purificación y renovación), los colibríes (transformación), el árbol de la vida (conexión entre todos los niveles de existencia), las semillas (origen y ciclos), la luz (claridad y revelación)
y el carbón (memoria y permanencia) configuran un tejido de significados que guían la experiencia.
Cada espacio se concibe como un portal: imágenes y recorridos que invitan a que la energía fluya y abra una experiencia de conexión. El espacio expositivo se revela como impredecible, invitando al espectador no solo a mirar, sino a habitar la obra, dejando que su energía dialogue con la del entorno.
Paisajes de sanación entiende el arte como acto de fluir. La unión de los arquetipos, trabajada desde la intención de los artistas por medio de la energía cultural, se convierte en un punto de resonancia donde el bienestar cultural impulsa nuestra evolución como seres humanos en conexión con la naturaleza. La estética se vincula así con procesos de armonización interior.
En este sentido, la exposición propone una naturaleza evocada desde el arte: aunque no está presente físicamente, el gesto artístico despierta en el espectador la sensación de restaurar vínculos visibles e invisibles con nosotros mismos y con la unicidad de la que formamos parte.



18 al 27 de Septiembre


