Iván Castiblanco
Memoria Entre Líneas
Recorrer el territorio supone una interminable labor imaginativa, múltiples son los caminos que podemos trazar. Las ciudades surgen y se evaporan, las huellas terminan instaladas en el mapa de nuestra memoria como imperceptibles cicatrices, varias veces conscientemente y otras por azar.
Los dialectos, la comida, los parques, los niños y sus juegos. En la siguiente esquina, calles y carreras,- una mirada de orientación- el mapa mental se recrea y entonces son muchas las regiones contenidas en una única retentiva, existen tantos juegos como niños y juguetes como lugares recorridos.
La obra reflexiona sobre las relaciones entre pasado y presente que busca detonar la facultad de recordar tras la perdida de una continuidad, por medio de un recorrido que funciona como un hallazgo arqueológico donde pisos, tapetes y juguetes reconstruyen un legado material en que el proceso es compartido, porque participamos de una sociedad y un contexto en el que ocurren conexiones a partir de experiencias y donde la oralidad , los recuerdos el desprendimiento y los relatos intervienen en la construcción de memoria.
Es tal vez el lugar quien determina los materiales, sin embargo es en las superficies -los pisos en los objetos, donde puedo situar al espectador, definiendo una narración común, ubicar esas experiencias no conlleva un método específico de producción, la obra puede tomar múltiples rutas en la búsqueda de elementos matericos o relacionales, por lo tanto el proceso puede resultar en el proyecto en si mismo. Busca detonar en el espectador elementos que le permitan recordar su infancia y rescatar del olvido memorias comunes y archivar restos de lo que pudo ser el indicio de un juego apoyándose de pequeños desprendimientos de objetos que detonen la memoria particular. Así como reflexionar sobre el papel que tiene el archivo en la constante búsqueda por preservar la memoria y la importancia de la experiencia de sus habitantes donde de forma colectiva, se potencie el valor de otros saberes y formas de existencia de los pueblos.
De este modo se hace evidente la importancia del juego como categoría que también refleja la superestructura social, esta naturaleza constituye una pequeña noción del mundo donde se demuestra en menor grado y desempeñando cierto tipo de funciones, valores y en general la estructura sociocultural que lo produce. Por tanto, el juego además de cumplir con la función biológica, es también un fenómeno cultural en la medida que ningún análisis biológico da explicación del fanatismo, del gusto y del placer. (Gómez, 1990).
Dicho de esta manera, considerar la jerarquía de la participación, determinado los términos en el juego se construye el perfeccionamiento de una identidad y de una integridad personal pero también es un momento importante en la formación de la memoria. Incentivar determinado tipo de juegos de una manera consciente en el tratamiento de determinadas capacidades, también influenciado por el territorio de donde se evalúen dichas practicas.
Bibliografía
GÓMEZ, H. (1990). Juegos recreativos de la calle: una herramienta pedagógica. Santafé.



18 al 27 de Septiembre


