Natalia Salcedo
¿Cuántas veces se han cruzado nuestros caminos?
Esta exposición se inspira en el principio hermético “como es arriba, es abajo”, atribuido a la figura legendaria de Hermes Trismegisto. A partir de este axioma, se propone un recorrido que inicia en lo profundamente humano y, de manera gradual, se eleva hacia esferas que trascienden la experiencia individual y colectiva: fuerzas naturales, eventos cósmicos, procesos atómicos e intracelulares. En este viaje circular, lo humano tiende a desdibujarse —aunque jamás desaparece— hasta llegar a una condensación energética donde la luz es, al mismo tiempo, final y origen, Génesis y Apocalipsis. Todo retorna entonces a su inicio, en un ciclo incesante de muerte y renovación.
Esta es una muestra de contrarios, de escalas y de tensiones narrativas. Una macrohistoria que se teje desde microrrelatos pictóricos. La pintura es el medio que permite transitar entre lo carnal y lo espiritual, entre lo anecdótico y lo cósmico, sin que la tensión entre estos polos llegue a resolverse. Esa fricción es, justamente, la que posibilita la creación: lo que vibra arriba resuena abajo, y viceversa. Cada imagen es una manifestación singular de ese principio.
El espacio invita a una experiencia inmersiva en un entorno oscuro, análogo al vacío primordial en el que todo puede ser creado. A lo largo del recorrido emergen rostros anónimos, presencias —algunas humanas, otras fantasmagóricas— que evocan a los múltiples testigos de esta gran historia: aquellos que la han habitado, que la recuerdan, la encarnan y la transmiten. Cada visitante, al atravesar este lugar, se convierte también en uno de ellos, parte viva de una memoria sin tiempo.
Anamaría Torres Rodríguez
Curadora



18 al 27 de Septiembre


