Aliento
Curaduría:
Ana María Gutiérrez @ateopsis
Artistas
Andrés Sotelo @ANDRESSOTELO9
Daniel Acuña DACUNAT
David Muñoz @david_de_marmol
Haidar Ali Zapata @haid.art_
Isabella Celis @ISABELLACELISC
Jhony Chaparro @JHONYCHAPARROP
Juan Camilo Barón @JUAN.C.BARON
Aliento proviene del latín vulgar alenitus, una variación de anhelitus, que remite a la exhalación, a lo respiratorio, al acto de tomar y soltar aire. Su raíz, anhelare, nombra una respiración fatigosa, un esfuerzo por sostener el aire en el cuerpo, pero también, con cierta libertad, permite pensar el acto de anhelar. Es una tensión constante entre lo que entra y lo que sale, entre lo que sostiene la vida y aquello que la pone en riesgo, la contención y el deseo.
Hay territorios donde ese aliento se ha vuelto difícil. Minerales arrancados de la cordillera, plantas forzadas a vivir en lugares que les son extraños, selvas taladas y quemadas, voces huanas silenciadas, ríos desviados, envenenados o contenidos configuran un paisaje donde la respiración parece interrumpida. Como si al cuerpo mismo de la tierra se le negara el aire.
Sin embargo, el aliento persiste. Y con él circula una mezcla compleja de cuerpos, materias, humedades y memorias. Cada respiración contiene múltiples formas de vida, recordando que nada sucede de manera aislada.
En América Latina, esta condición se hace especialmente visible en los sistemas que conectan territorios aparentemente distantes. Desde el Amazonas, grandes volúmenes de agua ascienden en forma de vapor y se desplazan como ríos voladores que alimentan a los Andes; estos, a su vez, permiten que vuelva a descender y a sostener la vida en múltiples escalas. Este ciclo configura una forma de respiración planetaria en el que la selva y la montaña se afectan mutuamente sosteniendo a América Latina.
Esta exposición se propone como una aproximación a esa respiración compartida, a sus interrupciones y continuidades, a las tensiones entre el despojo y la persistencia, paisaje y naturaleza, muerte y vida. Busca invitar a la imaginación y a la escucha hacia aquello que respira alrededor. Aún en la falta de aire, de claridad, de espacio o de comprensión el aliento no se detiene; al final, cada ser del planeta anhela ese espacio mínimo para sostener su existencia.



18 al 27 de Septiembre


