Mauricio Salcedo
Susurros
En la serie «Susurros», el claroscuro, más que una técnica, es una forma de comprender: la luz no solo habita los espacios que alcanza, sino también aquellos donde apenas alcanza a llegar, donde apenas susurra.
Es así como en estas zonas de sombra, entre murmullos y lo entredicho, se ocultan memorias y visiones que requieren una mirada atenta para ser percibidas. De este modo, la luz y la oscuridad se convierten en un umbral hacia lo inexplorado y lo íntimo.
Las imágenes se materializan en la superficie a través de partículas de luz y tinta, que dejan su marca en lugares donde el tiempo parece detenerse y la bruma predomina. Asimismo, las imágenes que surgen no son representaciones directas, sino reminiscencias y sugerencias de una geografía más interna y emocional que física, lo que las hace íntimamente personales pero a la vez universalmente compartidas. En consecuencia, este proceso se encarna en la disciplina del grabado, que exige silencio y repetición, resultando no en un grito, sino en un delicado susurro que explora el límite entre lo personal y lo colectivo invitando a sentir los lugares recorridos y las huellas emocionales que han dejado.



18 al 27 de Septiembre


