Adriana Cuéllar
Retoños Del Fuego
De la exposición Paisajes Interrumpidos curada por Viviana Mejía.
Hace un año un incendio arrasó parte del páramo de Suesca. Durante días, las llamas, el humo y el viento desataron una emergencia que unió a la comunidad en torno a una sola misión: proteger la vida. De esa experiencia nace «Retoños del Fuego», una exposición que reflexiona sobre la devastación, pero también sobre la fuerza regeneradora del trabajo colectivo y del vínculo con la tierra.
En la cima de una montaña donde el silencio es viento y el horizonte respira neblina, Adriana Cuéllar ha forjado una intimidad radical con la tierra. Ha desarrollado una sensibilidad profunda hacia las especies que habitan el páramo —búhos, zarigüeyas, águilas, nutrias y zorros— y hacia la memoria de aquellas que ya no están, como el oso de anteojos, el venado o el puma.
La tinta de remolacha, un pigmento natural de color intenso y duración efímera, evoca al mismo tiempo la sangre y la fragilidad de la vida. La elección del material es simbólica: alude tanto al peligro de extinción de estos ecosistemas como a su belleza. La tinta de remolacha, intensa y transitoria, simboliza la fragilidad de la vida y la urgencia de preservarla.
Las imágenes de animales del páramo son una forma de fijar aquello que podría desaparecer, de invocar a las especies y paisajes que necesitamos proteger.
«Retoños del Fuego» busca generar conciencia, conectar con la memoria ambiental del territorio y rendir homenaje a quienes defienden la vida.



18 al 27 de Septiembre


